Cinamon rolls

Cinamon Rolls o bollitos de canela

Los cinamon rolls son todo un clásico americano. Mi primera toma de contacto con estos bollitos rellenos de canela fue cuando mi hermana trajo desde Estados Unidos un tubo de cartón que contenía a presión la masa ya preparada y enrollada de unos 6-9 cinamon rolls. Todo a punto sólo para hornear, como les gusta por allí. En la base del tubo venía el glaseado para poner por encima recién salidos del horno. El resultado era espectacular. A mí me daba igual si no era casero, si era ultra procesado o lo que fuese aquello… ¡estaban buenísimos!

Bollitos de canela
Detalle del glaseado sobre los cinamon rollos o bollitos de canela

Años más tarde intenté realizar la receta sin mucho éxito. Aún no controlaba el tema de las harinas y las levaduras, intentaba sustituir unas cosas y otras por lo que podía encontrar y aquello no funcionaba bien.

A continuación os explico la receta que mejor me ha funcionado hasta ahora y los pequeños detalles que hay que tener en cuenta.

Receta de Cinamon Rolls o Bollitos de canela

Ingredientes para la masa

  • 2 huevos
  • 200 gr. leche entera
  • 80 gr. azúcar
  • 15 gr. levadura fresca de cerveza / 5 gr. levadura seca de panadería
  • 500 gr. harina de fuerza o con un mínimo de 12gr. de proteina por cada 100gr.
  • 1 pízca de sal
  • 60 gr. mantequilla (no margarina)

Ingredientes para el relleno

  • 150 gr. azúcar
  • 120 gr. mantequilla (no margarina)
  • 1 cucharada canela en polvo

Ingredientes para el glaseado

  • 100 gr. azúcar glass
  • 4 cucharadas agua / leche / nata
  • esencia de vainilla (opcional)

Preparación

Se trata de una preparación sencilla pero que requiere de algunos conocimientos importantes. Os los iré indicando a cada paso. Si seguís los pasos y aplicais un poco de intuición, os saldrán perfectos.

  1. Montar los huevos y el azúcar.

    Montamos los huevos con unas varillas añadiendo el azúcar. Cuando hayan montado un poco y tengan un color blanquecino, añadimos la leche.

  2. Añadir la levadura

    Tanto si usamos levadura fresca o levadura seca de panadería, este es el momento de añadirla. El azúcar y la leche son los perfectos ingredientes para reactivar la levadura. Batimos bien para que la levadura se disuelva.

  3. Añadir harina y sal.

    Es importante añadir una harina de fuerza. Algunas harinas comunes pueden valer si miramos su etiqueta y vemos que contine 12gr. o más de proteina por cada 100 gr. de harina. Si el contenido es menor, no la uses porque no te van a salir bien. Añadimos la sal y tamizamos ambas juntas. Lo incorporamos todo a la mezcla anterior.

  4. Amasado

    Usaremos un gancho de amasado si utilizas un robot o brazo. Si no tienes no pasa nada, lo podemos hacer a mano, pero tendrás que amasar bien durante unos 20 min. Con un robot o brazo estará lista en 10min. Este paso es muy importante porque el gluten de la harina debe desarrollarse hasta crear una malla que dará flexibilidad a la masa. Si tu msasa no es flexible, continua amasando. Si está muy seca puedes añadir un poco de leche, pero no te pases. Procura no añadir harina para no cambiar la proporción de la masa al completo.

  5. Añadir mantequilla

    La mantequilla debe estar a temperatura ambiente y cortada a cubitos. Lo recomendable es sacar de la nevera la mantequilla unas horas antes para que tome temperatura. Si no te has acordado, puedes meterla en el microhondas durante 10-20 seg. y mezclarla bien antes de incorporarla. Debe tener una textura parecida al queso de untar, bastante espesa y no líquida. Si te has pasado y la has derretido, tampoco valdrá. Métela en el frigorífico y espera a que tome cuerpo de nuevo. Seguimos amasando hasta que la masa esté elástica y no muy pegajosa. Si te queda una masa muy seca, puedes añadir un chorrito de leche.

  6. Leudado

    Hacemos una bola con la masa y la ntroducimos en un bol untado con aceite o mantequilla. La cubrimos con un film de plástico y la dejamos reposar en un lugar cálido durante unas 2h. Si hace calor en tu cocina, habrá duplicado su tamaño antes de las dos horas, si por el contrario hace frío o es invierno, deberás dejarla hasta que haya duplicado su tamaño. Debes fijarte bien en que haya duplicado su tamaño. Si está muy subida la masa, seguramente la has dejado más tiempo del debido y puede generar un sabor un poco ácido, si la dejas menos tiempo, el resultado será más compacto y menos esponjoso.

  7. Relleno

    Mientras esperamos que la masa duplique su tamaño, podemos ir haciendo el relleno. Para esta preparación también necesitaremos que la mantequilla esté a temperatura ambientes. Mezclamos todos los ingredientes y listo. Si la mantequilla está fría nos quedará a grumos y será más difícil de extender.

  8. Amasado ligero

    Una vez la masa haya duplicado su tamaño la volcamos sobre una superficie un poco enharinada y la amasamos durante 2 minutos para sacar todo el harina que tenga dentro. Ahora la masa estará muy flexible y no pegajosa.

  9. Añadir el relleno

    Extendemos la masa en forma rectangular con un rodillo sobre una superficie enharinada. Intentaremos dejar un espesor de unos 5 mm homogéneamente. Añadimos a cucharadas el relleno y lo extendemos con la ayuda de una espátula o un cuchillo. Puesto a rellenar, podríamos añadir pasas, nueces a trocitos etc. En uno de los lados más largos del rectángulo dejamos unos 3 cnt. sin relleno a todo lo largo y untamos con un poco de leche con el dedo.

  10. Enrollar la masa y cortar en rodajas.

    Enrollarmos la masa empezando por el lado más largo opuesto al que hemos dejado sin relleno. La leche del borde opuesto funcionará como pegamento y habremos obtenido una especie de brazo de gitano. Cortaremos este rollito en rodajas de unos 3 cnt. de espesor y las vamos colocando en una bandeja de horno con papel de horno. Las rodajas deben estar separadas pues deben aumentar de tamaño de nuevo.

  11. Leudado ligero

    Cubrimos los rollitos con un paño de cocina y dejamos reposar durante 1h. a temperatura ambiente. De nuevo, es imporante que la masa aumente bien su tamaño. Después en el horno crecerán un poco, pero no mucho más que lo que hayan aumentado durante el reposo.

  12. Hornear

    Batimos un huevo y pintamos la superficie de todos los rollitos. Horneamos a 190ºC durante 25 minutos.

  13. Glaseado

    Para hacer el glaseado debemos tamizar muy bien el azúcar glass para que no queden grumos. Mezclamos con el resto de los ingredientes y estará listo para usar. Una vez horneados los rollitos de canela, dejamos enfriar un poco y pintamos con el glaseado cuando estén templados.

Cinamon rolls
¡Cinamon rolls listos para la merienda!

Si has seguido todos los pasos estoy segura de que te quedarán unos rollitos de canela estupendos. Es un dulce más típico del invierno para disfrutar mojando en una taza de chocolate, pero a mí la verdad es que me gustan en cualquier época del año.

Debemos conservarlos en un recipiente hermético y no nos durará mucho ya que la bollería suele endurecer en un par de días, pero ¡te aseguro que no te durarán tanto!

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¡Dulces abrazos!

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